Flor Giusti

  • Flor Giusti

lunes 25 de enero de 2010

Mandarinas
Me dice; que hay que comer
Piraste nena ; Piraste.
Mañana a la mañana, pedirá perdón, y no me voy a mover de mi cama:
las violetas,
los ojos,
la espera.
La humanidad corrompe en la calle,
me persigue.
Besar,
tatuar las flores para que sean originales.
Yo veo la humedad brotar en mi casa y la lluvia caer.
Esta mañana de aire frío, la ventana casera tiene ese olor a mandarina
y a pororó.

Yo le digo al miedo que se vaya, yo le digo a la muerte: que es tan insignificante y tan natural como el miedo…
Pero decirlo es como vomitar el espectro, el fantasma del pasado, morirme y emparchar los retratos.

Hablo demasiado cuando tengo sed,
vuelve ese olor a pororó y a mandarina .
Me vuelvo a alejar de casa, y estoy ,estoy acá sin moverme de la habitación.
Siempre estuve con la curiosidad de saber si esa casa existe.
Ya no importa, yo sigo acurrucada.
Mirando el techo y oliendo a mandarina.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

ojalá este sea tu año!!! Manu

Flor dijo...

estas cosas parecen cucarachas!!!!

Florencio dijo...

que linda melancolía...
pororó dulce o salado?
por qué tantos comentarios bizarros tipo bots??

Flor dijo...

Pororo dulce para mi.
Gracias!

listo! todo limpio de cucarachas
jaja

gabriel dijo...

hacia muchisimo que no pasaba por acá...tu poema me llevo a cuando era chiquito y me trepaba a los arboles...
un abrazo grande

ber dijo...

cuando actualizamos he???
dale che, beso

ber dijo...

y?? para cuando actualizamos, dale che!!!
besoo