Mandarinas
Me dice; que hay que comer
Piraste nena ; Piraste.
Mañana a la mañana, pedirá perdón, y no me voy a mover de mi cama:
las violetas,
los ojos,
la espera.
La humanidad corrompe en la calle,
me persigue.
Besar,
tatuar las flores para que sean originales.
Yo veo la humedad brotar en mi casa y la lluvia caer.
Esta mañana de aire frío, la ventana casera tiene ese olor a mandarina
y a pororó.
Yo le digo al miedo que se vaya, yo le digo a la muerte: que es tan insignificante y tan natural como el miedo…
Pero decirlo es como vomitar el espectro, el fantasma del pasado, morirme y emparchar los retratos.
Hablo demasiado cuando tengo sed,
vuelve ese olor a pororó y a mandarina .
Me vuelvo a alejar de casa, y estoy ,estoy acá sin moverme de la habitación.
Siempre estuve con la curiosidad de saber si esa casa existe.
Ya no importa, yo sigo acurrucada.
Mirando el techo y oliendo a mandarina.
7 comentarios:
ojalá este sea tu año!!! Manu
estas cosas parecen cucarachas!!!!
que linda melancolía...
pororó dulce o salado?
por qué tantos comentarios bizarros tipo bots??
Pororo dulce para mi.
Gracias!
listo! todo limpio de cucarachas
jaja
hacia muchisimo que no pasaba por acá...tu poema me llevo a cuando era chiquito y me trepaba a los arboles...
un abrazo grande
cuando actualizamos he???
dale che, beso
y?? para cuando actualizamos, dale che!!!
besoo
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